El gobierno español ha asegurado que buscará “solidaridad” de la Unión Europea tras la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta. Además, reiteraron que Marruecos cooperó “desde el primer momento” en la gestión de la situación. La crisis migratoria ha provocado una fuerte tensión diplomática, con acusaciones de desinformación como elemento clave. El Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de Albares, ha criticado a una “internacional reaccionaria” por su papel en la crisis. Paralelamente, la Audiencia Nacional ha solicitado un informe policial para determinar su competencia en la investigación de la entrada masiva de inmigrantes. Se evalúa si la situación requiere de una investigación judicial a nivel nacional.