Cientos de migrantes están abandonando Ceuta tras una semana de crisis migratoria sin precedentes, durante la cual aproximadamente 50.000 personas cruzaron ilegalmente la frontera desde Marruecos. El flujo migratorio ha disminuido significativamente, pero quienes regresan a territorio marroquí denuncian haber sufrido violencia en la ciudad española. Los migrantes relatan que la violencia ha destruido sus esperanzas de llegar a Europa. Esta situación representa un evento histórico para la ciudad autónoma española de Ceuta. Las autoridades están evaluando las circunstancias que llevaron a esta oleada migratoria y las denuncias de maltrato. La crisis pone de relieve las complejas relaciones entre España y Marruecos en materia de control de fronteras e inmigración.