El Ministerio del Interior español vincula los recientes acontecimientos en Ceuta y Melilla, iniciados el 29 de julio, a desinformación digital, interpretaciones legales incorrectas y la acción de redes de trata de personas. Las autoridades marroquíes han confirmado el fallecimiento de 11 personas hasta el 2 de agosto, e iniciaron investigaciones judiciales para determinar las circunstancias y responsabilidades. Se contabilizaron más de 41.000 movimientos de personas en las cercanías de las ciudades autónomas. El ministerio enfatiza que los eventos no fueron resultado de una respuesta policial desproporcionada. Las investigaciones buscan esclarecer el papel de las redes criminales en la organización de estos movimientos migratorios masivos. La situación ha generado tensiones diplomáticas y un debate sobre las políticas migratorias en la región. La cooperación entre España y Marruecos se ve desafiada por estos incidentes.