Las nutricionistas ofrecen consejos sobre cómo seleccionar cereales que contribuyen a reducir los niveles de triglicéridos. La clave está en la fibra, ya que esta ayuda a disminuir la absorción de grasas y colesterol. Se recomienda priorizar cereales integrales, avena y aquellos bajos en azúcares añadidos. Es fundamental leer las etiquetas nutricionales y evitar aquellos con altas cantidades de azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa y grasas saturadas. Optar por cereales con al menos 3 gramos de fibra por porción es un buen punto de partida. Incorporar estos cambios en la dieta, junto con un estilo de vida activo, puede mejorar significativamente la salud cardiovascular.