Los países del Grupo de Visegrád – Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia – han acordado retomar la cooperación en materia de política migratoria y seguridad fronteriza. Esta decisión surge tras un período de tensiones internas, especialmente en relación con el apoyo a Ucrania. Los líderes se reunieron para discutir una estrategia común frente a los desafíos migratorios que enfrenta la Unión Europea. Se espera que la reactivación de este grupo fortalezca su influencia en las negociaciones a nivel europeo sobre temas de asilo y control de fronteras. La colaboración se centrará en el intercambio de información y el despliegue de recursos conjuntos para proteger las fronteras exteriores de la UE. Este movimiento podría representar un desafío para las políticas migratorias más amplias de la UE, que buscan una mayor solidaridad entre los estados miembros.
