El mercado del oro experimentó un auge significativo entre 2025 y principios de 2026, registrando el mayor incremento anual desde 1979, con un 64% de aumento. El precio del metal precioso superó barreras psicológicas clave, alcanzando temporalmente los 5.100-5.500 dólares por onza. Este incremento se atribuye a una fuerte demanda y, principalmente, a las adquisiciones masivas por parte de los bancos centrales. La situación genera volatilidad en los mercados financieros internacionales. El texto original también plantea la cuestión de la posición de Rumanía en este contexto, aunque no se especifican detalles al respecto. Se espera que esta tendencia continúe impactando las estrategias de inversión global. La demanda sostenida y la actividad de los bancos centrales son factores cruciales a monitorear.
