La República Centroafricana declaró oficialmente una epidemia de cólera el 26 de junio de 2026, tras confirmarse 197 casos y 24 fallecimientos en los distritos de Bimbo y Mbaïki. Esta emergencia sanitaria se suma a la persistente amenaza del virus del Ébola en el país, complicando aún más la situación. Las autoridades han implementado medidas preventivas y campañas de concienciación para contener la propagación de la enfermedad, que se transmite a través del consumo de agua o alimentos contaminados. La pobreza, la falta de saneamiento y el acceso limitado a agua potable favorecen la expansión del cólera. Esta es la quinta epidemia de cólera registrada en la historia de la República Centroafricana, siendo la anterior en 2016. El gobierno ha hecho un llamado a la movilización general de los servicios de salud, socios y la población para frenar la enfermedad.