El Celtic de Glasgow sufrió una contundente derrota 5-1 ante un rival no especificado en Austria, sellando su eliminación de la fase de grupos de la Liga de Campeones. El capitán Callum McGregor se disculpó públicamente por el colapso del equipo en el partido decisivo. Esta eliminación implica el descenso a la Europa League, una decepción significativa para el club escocés. La derrota no solo representa un golpe deportivo, sino también económico, con una pérdida estimada de al menos 20 millones de euros en premios. El resultado ha generado críticas y preocupación entre los aficionados y la directiva del Celtic. Se espera un análisis profundo del desempeño del equipo para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. La directiva deberá evaluar las consecuencias financieras y deportivas de esta debacle.