El SoFi Stadium fue el escenario del debut mundialista de Estados Unidos, coincidiendo con una gran afluencia de celebridades. Este evento, que siguió a las ceremonias inaugurales en México y Canadá, marca el inicio oficial de la competición en el país. La presencia de figuras destacadas del mundo del espectáculo atrajo la atención mediática y generó expectación en torno al torneo. El partido inaugural sirvió como plataforma para impulsar la visibilidad del Mundial en Estados Unidos. La jornada inaugural en EE.UU. se suma a las celebraciones previas realizadas en las otras sedes del torneo. Se espera que el evento impulse el interés y la participación del público estadounidense en el campeonato.