Israel llevó a cabo bombardeos de artillería en el sur de Líbano, específicamente en la zona de la colina Ali Taher, horas después de que se anunciara un nuevo acuerdo de cese al fuego con el grupo Hezbolá. Los ataques, de gran intensidad, contradicen el anuncio de la tregua y aumentan las tensiones en la región. No se han reportado víctimas confirmadas hasta el momento, pero la acción israelí pone en duda la efectividad del acuerdo. El ataque se centra en una zona conocida por ser un punto de actividad de Hezbolá. La comunidad internacional ha expresado preocupación por la escalada de violencia y la necesidad de un alto el fuego duradero. La situación sigue siendo volátil y se teme por una posible reanudación de los enfrentamientos.