Los gatos, a pesar de su reputación de independencia, establecen lazos emocionales significativos con sus humanos. Expertos explican que dormir sobre sus dueños es un comportamiento común con múltiples causas. Entre ellas, se encuentra la búsqueda de calor y seguridad, aprovechando el cuerpo humano como fuente de temperatura. También se destaca la demostración de afecto y la necesidad de fortalecer el vínculo con su cuidador. Este acto puede ser una forma de marcar territorio, utilizando el olor de su dueño como señal. Comprender este comportamiento ayuda a los dueños a interpretar mejor las necesidades y emociones de sus felinos.