Representantes de la Iglesia católica en México han solicitado a la presidenta Claudia Sheinbaum la apertura de un debate público y ético sobre la implementación de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo. La petición surge ante el rápido avance de la tecnología y su potencial impacto en el desarrollo de los niños y jóvenes. Los religiosos enfatizan la necesidad de considerar los aspectos sociales que aseguren un desarrollo integral de las infancias, más allá de las ventajas tecnológicas. Argumentan que la discusión debe abordar las implicaciones éticas y pedagógicas de la IA en la educación. Buscan una reflexión profunda sobre cómo la tecnología puede complementar, y no reemplazar, el papel fundamental de los educadores. La Iglesia propone un diálogo que involucre a diversos sectores de la sociedad para establecer lineamientos claros y responsables. Se busca garantizar que la IA se utilice como una herramienta para el progreso educativo, respetando los valores y la dignidad humana.