Pedro Cano, primer director de la Gent Gran de la Generalitat, aborda los desafíos que plantea el aumento de la longevidad en Cataluña. El médico cirujano destaca la necesidad de adaptar las políticas públicas a una población que envejece, reconociendo que no existe una edad de jubilación ideal para todos. Cano señala que algunos individuos requieren retirarse a los 61 o 62 años, mientras que otros desean continuar trabajando, pero a menudo se encuentran con obstáculos para hacerlo. Su análisis se centra en la importancia de considerar las diversas realidades sociales y económicas que influyen en las decisiones individuales sobre la jubilación. El debate busca estrategias para garantizar una transición exitosa hacia una sociedad más longeva y activa. Cano enfatiza la necesidad de flexibilizar las opciones para que cada persona pueda elegir el momento de su retiro según sus circunstancias personales y profesionales.