La vocera presidencial, Claire Castro, reafirmó que sus comentarios recientes sobre la moralidad no pretendían culpar a los maestros por incidentes de violencia en las escuelas. Castro enfatizó que no responsabilizó a los docentes, evitando así una disculpa directa por sus declaraciones previas. La portavoz reiteró su postura original, sugiriendo que la discusión sobre la moralidad es independiente de la responsabilidad de los educadores en la gestión de la violencia escolar. Esta declaración busca apaciguar las críticas recibidas tras sus comentarios iniciales, que generaron controversia en el ámbito educativo y político. Castro busca desvincular el debate sobre valores de las acciones y desafíos enfrentados por el personal docente en las escuelas. La vocera no ofreció detalles adicionales sobre posibles medidas para abordar la violencia escolar. Su postura se centra en mantener la integridad de sus declaraciones originales.