El imperio de la cerveza y el vino Castel se encuentra sumido en un intenso conflicto interno. La hija y el sobrino de Pierre Castel afirman haber frustrado un nuevo intento de toma de control por parte de Gregory Clerc. Esta disputa representa una guerra de desgaste entre los herederos familiares y el actual directivo del grupo. Las tensiones han escalado, describiendo la situación como una "huida hacia adelante irresponsable". El enfrentamiento pone en riesgo la estabilidad de una de las empresas más influyentes del sector. Actualmente, ambas partes aguardan una resolución decisiva sobre el mando de la compañía. Se espera que una decisión importante sea anunciada durante el próximo otoño.