La defensa del exfutbolista Iker Casillas ha aclarado que la aseguradora Fidelidade no realizó ningún pago de indemnización tras el infarto agudo de miocardio que sufrió en mayo de 2019. La información desmiente reportes previos sobre una supuesta compensación de 1,5 millones de euros. Según la defensa, no existió tal transferencia ni prestación económica a Casillas por parte de la compañía de seguros. Este esclarecimiento se produce en el contexto de investigaciones en curso relacionadas con la aseguradora. La situación se refiere específicamente al evento de salud que Casillas experimentó durante su etapa en el FC Porto. La defensa enfatiza que la aseguradora no cumplió con ninguna obligación financiera hacia el exfutbolista tras el infarto.