El puerto de Casablanca prevé una temporada estival con muy pocas escalas programadas para julio y agosto. Esta baja actividad se mantiene a pesar de la reciente puesta en marcha de su nueva infraestructura. Según los expertos, esta situación es previsible ya que las compañías desplazan sus navíos hacia el Mediterráneo oriental durante el verano. Además, las rutas de crucero se planifican con hasta dos años de antelación. Operadores y fuentes de la ONMT señalan que se necesitarán entre dos y tres años para desarrollar un ecosistema turístico sólido. Actualmente, el crecimiento se ve limitado por la falta de guías y autobuses especializados. Asimismo, es necesario mejorar los servicios adaptados para los turistas de cruceros.