Miembros de la Liga Juvenil Africana Nacional (ANCYL) protestaron frente a la sede de Cartrack en Rosebank el jueves, exigiendo respuestas tras la muerte de Gcina Dhladhla, un empleado de la compañía. La protesta se centró en denuncias de malas condiciones laborales y la falta de rendición de cuentas por parte de la empresa. Según informes, los trabajadores fueron retenidos dentro de las instalaciones durante la manifestación, lo que provocó un aumento de la seguridad. Los manifestantes exigen una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Dhladhla. La ANCYL busca que Cartrack asuma la responsabilidad por las condiciones de trabajo que, según alegan, contribuyeron al incidente. La compañía aún no ha emitido una declaración oficial detallada sobre las acusaciones.