El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha solicitado medidas de seguridad adicionales para el juicio contra Rafael Caro Quintero, el narcotraficante mexicano. Entre las peticiones se incluye la selección de un jurado anónimo, con el objetivo de proteger a los miembros de posibles intimidaciones o influencias externas. Asimismo, se busca que las pruebas presentadas en el juicio estén depuradas de información clasificada, evitando así comprometer la seguridad nacional. Estas solicitudes buscan garantizar la integridad del proceso legal y la imparcialidad del veredicto. Caro Quintero enfrenta cargos relacionados con el tráfico de drogas y su presunta participación en el secuestro y asesinato del agente de la DEA, Enrique "Kiki" Camarena. La audiencia para discutir estas medidas se celebrará próximamente en Estados Unidos. El gobierno estadounidense busca asegurar un juicio justo y seguro ante la alta notoriedad del caso.
