La periodista Valerie Kyeyune Backström describe Santa Lucía como un paraíso amenazado por problemas ambientales y sociales. A pesar de su belleza natural, la isla caribeña enfrenta desafíos significativos que empañan su imagen idílica. Backström sugiere que el turismo, si bien es vital para la economía, coexiste con una realidad de deterioro y contaminación. Su análisis plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo turístico actual en la isla. La autora implica que la experiencia turística puede estar desconectada de las problemáticas subyacentes que afectan a la comunidad local y al medio ambiente. En esencia, su artículo advierte sobre la pérdida potencial del paraíso caribeño debido a la falta de equilibrio entre desarrollo y conservación.
