Tras los recientes terremotos que afectaron a Venezuela, un parque público en Caracas se ha convertido en un espacio de apoyo emocional para los niños. La iniciativa ofrece diversas actividades diseñadas para ayudar a los menores a procesar el trauma y reducir la ansiedad post-sísmica. El parque brinda un ambiente seguro y recreativo donde los niños pueden interactuar, jugar y expresar sus sentimientos. Psicólogos y voluntarios capacitados supervisan las actividades, ofreciendo apoyo individual y grupal. La medida busca mitigar el impacto psicológico de los terremotos en la infancia, promoviendo su bienestar emocional. La transformación del parque demuestra una respuesta comunitaria para abordar las necesidades de salud mental de los niños afectados.
