Un hombre de 26 años, ciudadano de la República de Moldova, fue arrestado en un campo del judet de Dolj, Rumanía, después de una búsqueda de tres días. El individuo se encontraba prófugo tras robar un coche en Bulgaria y evadir dos controles policiales en ese país. La persecución se extendió a través de cuatro judetes rumanos, involucrando a numerosas fuerzas del orden. Según el sindicato Europol, el sospechoso había huido de Bulgaria, donde previamente había causado lesiones a varios policías. Su captura marca el fin de una intensa operación transfronteriza. Las autoridades rumanas colaboraron estrechamente con sus homólogos búlgaros para llevar a cabo el arresto. Se espera que el hombre sea extraditado a Bulgaria para enfrentar cargos por sus crímenes allí.