Decenas de personas en Arad protestaron frente a la sede del Inspectorado de Policía después de haber pagado por automóviles que nunca recibieron de un concesionario local. Los afectados acudieron al lugar donde fueron escuchados representantes del importador. La protesta se originó por la falta de entrega de vehículos previamente pagados, dejando a numerosos compradores sin su automóvil y sin una solución. Representantes de la marca automotriz, provenientes de Bucarest, también estuvieron presentes durante las audiencias. Este incidente ha generado indignación entre los compradores y pone en tela de juicio las prácticas del concesionario. Las autoridades investigan el caso para determinar la magnitud del fraude y buscar una solución para las víctimas. Se espera que la investigación arroje luz sobre las responsabilidades y permita recuperar los fondos o los vehículos adeudados.