La selección de Cabo Verde ha generado una ola de entusiasmo nacional tras empatar en su debut en la Copa del Mundo contra España, un resultado considerado histórico. Residentes surcoreanos en Cabo Verde han expresado que la atmósfera actual les recuerda a la euforia vivida en Corea del Sur durante el Mundial de 2002. El empate ha provocado celebraciones masivas y una intensa actividad en redes sociales. La inesperada igualdad frente a un equipo favorito como España ha inyectado optimismo en el país africano. Este resultado representa un hito para el fútbol de Cabo Verde, que participa por primera vez en un Mundial. La comunidad surcoreana en Cabo Verde se siente particularmente identificada con la alegría nacional, recordando su propia experiencia de éxito deportivo en 2002.
