Cabo Verde, un país insular con apenas 530.000 habitantes, se encuentra al borde de un hito histórico en su primera participación en un Mundial de fútbol. El equipo se prepara para enfrentarse a Arabia Saudita en la última jornada de la fase de grupos. Cabo Verde es la tercera nación más pequeña en población en participar en un Mundial, superada solo por Islandia y Costa Rica. Una victoria contra Arabia Saudita aseguraría su clasificación a la siguiente fase del torneo. Incluso un empate podría ser suficiente para avanzar, dependiendo del resultado del otro partido del grupo. El desempeño de Cabo Verde ha sido una de las sorpresas más agradables del torneo, desafiando las expectativas iniciales. Su posible clasificación representaría un logro extraordinario para esta pequeña nación africana.
