La Asociación de Consumidores de Penang (CAP) ha solicitado una prohibición inmediata de los productos de vapeo en Malasia. Argumentan que el costo anual de 369 millones de ringgit (aproximadamente 87 millones de dólares estadounidenses) asociado a enfermedades relacionadas con el vapeo representa un derroche de recursos públicos. CAP insiste en que estos fondos podrían utilizarse de manera más efectiva en programas de salud pública que beneficien a la comunidad. La organización expresa su preocupación por el impacto negativo del vapeo en la salud de los ciudadanos y la carga financiera que impone al sistema sanitario. Consideran que la prevención es clave y que la prohibición es la medida más efectiva para proteger a la población, especialmente a los jóvenes, de los riesgos asociados al consumo de vape. La CAP aboga por priorizar la salud pública sobre los intereses comerciales de la industria del vapeo. La asociación espera una respuesta rápida y decisiva por parte de las autoridades competentes.