Expertos veterinarios explican que lamer a sus dueños es una forma de comunicación canina con profundas raíces emocionales. El comportamiento, que incluye lamer la cara, manos o pies, no es aleatorio sino una manifestación de afecto y deseo de conexión. Según el Dr. Julian Norton, este gesto busca fortalecer el vínculo entre el perro y su dueño. Se considera una forma de mostrar sumisión y respeto dentro de la jerarquía familiar canina. Además, algunos expertos sugieren que el lamido puede ser una forma de obtener atención o incluso de saborear la piel humana. Entender este comportamiento ayuda a mejorar la relación entre el perro y su dueño.