Un santuario en Canberra alberga una población de quolls orientales, una especie en peligro de extinción. Las autoridades temen que la llegada de la gripe aviar a la región pueda representar una amenaza significativa para estos animales, a pesar de las medidas de protección existentes. La preocupación radica en la potencial propagación del virus y su impacto en la salud de los quolls. Se están evaluando estrategias adicionales para mitigar el riesgo y asegurar la supervivencia de la colonia. La situación destaca la vulnerabilidad de las especies amenazadas ante enfermedades infecciosas emergentes. Las autoridades sanitarias y de vida silvestre monitorean de cerca la evolución del brote de gripe aviar. Se busca garantizar la protección de la biodiversidad local frente a esta nueva amenaza.