El primer ministro inició una semana de eventos públicos con una dura crítica a Canberra durante un desayuno empresarial. Crisafulli acusó al gobierno federal de un asedio a las pequeñas empresas, sin especificar los detalles de esta acusación. Este ataque verbal se da en el contexto de un esfuerzo por conectar con el sector empresarial y abordar sus preocupaciones. Se espera que el primer ministro continúe presentando sus objeciones durante la semana a través de diversos eventos públicos. La reacción del gobierno federal a estas acusaciones aún no se ha dado a conocer. Se anticipa que la situación genere debate sobre las políticas económicas actuales en Canberra y su impacto en las pequeñas empresas.