Una madre en Canberra expresó su preocupación por la seguridad de su hija en el centro de cuidado infantil Edge Early Learning en Higgins mucho antes de que el regulador del Territorio de la Capital Australiana ordenara su cierre. La madre había notado problemas que la inquietaban, motivándola a expresar sus dudas a las autoridades. La decisión de cerrar el centro se tomó después de una investigación regulatoria que confirmó las preocupaciones existentes y posiblemente identificó nuevas fallas en los protocolos de seguridad. El cierre deja a varias familias buscando alternativas de cuidado infantil. Las autoridades competentes se encuentran investigando los detalles que llevaron al cierre y asegurando la protección de los niños. Se espera que se publiquen más detalles sobre las conclusiones de la investigación en los próximos días. La madre espera que su experiencia sirva para mejorar los estándares de seguridad en los centros de cuidado infantil de Canberra.