Los incendios forestales en Canadá están provocando una grave contaminación del aire en varios estados de Estados Unidos. Millones de estadounidenses están expuestos a niveles peligrosos de partículas finas debido al humo que viaja al sur. La calidad del aire ha alcanzado niveles “no saludables” en estados como Nueva York y Michigan, afectando a comunidades enteras. Las autoridades sanitarias recomiendan a las personas con problemas respiratorios que tomen precauciones adicionales y permanezcan en interiores. Esta situación resalta la vulnerabilidad regional a los efectos transfronterizos de los desastres naturales. La extensión y la intensidad de los incendios en Canadá son factores clave en la propagación de la contaminación.