El humo proveniente de los incendios en Canadá continúa afectando la calidad del aire en Nueva York, generando preocupación antes de la final del Mundial. Expertos advierten que, si la neblina y el calor persisten hasta el domingo, las condiciones podrían ser desafiantes para los jugadores. Afortunadamente, se pronostica lluvia que podría disipar el humo y mejorar significativamente la calidad del aire. Esta lluvia representa una esperanza para que el partido se juegue en condiciones más seguras y óptimas. La situación es monitoreada de cerca por las autoridades y los organizadores del evento deportivo. Se espera que la lluvia llegue antes de que se agraven los efectos del humo en la salud de los atletas y el público.