El FBI investigó a un hombre en Nueva York en 2024 después de que un grupo de “vigilantes” canadienses lo confrontara, acusándolo de viajar con la intención de abusar de un menor. Los vigilantes alertaron al hombre sobre su conocimiento de sus intenciones. A pesar de la investigación inicial, el arresto y los cargos contra el individuo no se produjeron sino hasta dos años después, tras la desaparición de una niña. Documentos judiciales estadounidenses revisados por CBC News revelan la cronología de los eventos. Este caso involucra una confrontación directa por parte de ciudadanos canadienses con un presunto delincuente sexual en territorio estadounidense. La demora entre la confrontación inicial y el arresto plantea preguntas sobre el seguimiento de las autoridades. La desaparición de la menor parece haber sido el catalizador final para las acusaciones formales.