Nueve provincias canadienses han acordado permitir la venta directa de alcohol a consumidores a través de las fronteras provinciales, marcando un hito en la eliminación de barreras comerciales interprovinciales. Esta iniciativa permitirá a bodegas, destilerías y cervecerías vender sus productos directamente a clientes en otras provincias, facilitando así el acceso a una mayor variedad de bebidas alcohólicas. La medida busca modernizar el sistema de distribución de alcohol en Canadá, que ha sido históricamente fragmentado y regulado a nivel provincial. Se espera que esto impulse el crecimiento de la industria del alcohol y aumente la competencia. Esta decisión se considera un paso significativo hacia un mercado común nacional para las bebidas alcohólicas. La implementación de estas nuevas regulaciones aún requiere detalles adicionales sobre logística y regulaciones específicas provinciales, pero el acuerdo fundamental está en marcha.