El mediocampista Stephen Eustaquio se convirtió en el héroe de la selección canadiense al marcar el gol histórico que aseguró su pase a los octavos de final del Mundial 2026. Tras el gol, Eustaquio rompió en llanto, visiblemente emocionado. El jugador dedicó este logro significativo a sus padres, quienes ya fallecieron. El tanto representa un hito para el fútbol canadiense, clasificando al equipo a la siguiente fase del torneo. La victoria y la dedicación de Eustaquio han conmovido a aficionados y medios de comunicación. Este momento se considera un tributo emotivo a la memoria de sus padres y un punto de inflexión para el equipo canadiense.
