El Ejército canadiense ha suspendido de sus funciones al comandante y al jefe de maestranza de un batallón con sede en Edmonton mientras se lleva a cabo una investigación. Las autoridades de Defensa no han revelado los motivos de esta decisión, pero fuentes militares actuales y antiguas sugieren que estaría relacionada con un presunto incidente asociado al consumo de alcohol. Esta medida se suma a una serie reciente de cambios en la cúpula de mando militar. La investigación busca esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes. La destitución de ambos oficiales se produce en un momento de creciente escrutinio sobre la conducta y el liderazgo dentro de las fuerzas armadas canadienses. Se espera que la investigación concluya en las próximas semanas, aunque no se ha fijado una fecha definitiva.
