El gobierno canadiense y la provincia de Alberta seguirán adelante con la construcción de un importante nuevo oleoducto tras anunciar un plan para abordar las preocupaciones de Columbia Británica y las Primeras Naciones de la costa del Pacífico. El primer ministro canadiense, Mark Carney, viajó entre Columbia Británica y Alberta para anunciar más de C$150 mil millones en nuevas inversiones en ambas provincias. Esta iniciativa forma parte de un proyecto más amplio para reducir el comercio con Estados Unidos y expandir la presencia del país en los mercados internacionales. El acuerdo incluye la expansión portuaria y medidas de protección para las ballenas, buscando un equilibrio entre el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente. La inversión busca mitigar tensiones previas y asegurar el apoyo a la infraestructura energética. El proyecto pretende fortalecer la economía canadiense y diversificar sus socios comerciales globales. Se espera que la construcción genere empleos e ingresos significativos para ambas provincias.