La economía canadiense experimentó una contracción en septiembre, perdiendo 68.000 empleos, marcando el segundo mes consecutivo de descensos en la creación de empleo. Este resultado negativo contrasta fuertemente con las predicciones de economistas, quienes anticipaban un aumento de 9.200 puestos de trabajo durante el mes. La disminución sugiere una desaceleración en el mercado laboral de Canadá, generando preocupación entre los analistas económicos. La pérdida de empleos plantea interrogantes sobre la fortaleza de la recuperación económica en Canadá. Los datos revelan un panorama más pesimista de lo esperado, impactando potencialmente en las políticas económicas futuras. Se espera que el Banco de Canadá analice detenidamente estos indicadores para evaluar la necesidad de ajustes en su política monetaria.