El exgobernador del Banco de Canadá, Mark Carney, respondió firmemente al presidente estadounidense Donald Trump tras su intento de renombrar el Lago Ontario como “Lago América”. Carney aseveró que el lago conservará su nombre original "hoy y para siempre". La declaración se produjo después de que Trump firmara un decreto con esta intención, un acto visto por muchos como simbólico en medio de tensiones bilaterales. Carney sugirió que este cambio de nombre refleja una tendencia de Trump a alterar incluso elementos culturales establecidos. La AFP informó sobre el incidente, destacando la importancia del lago para la región y la respuesta contundente de Carney. Este incidente ejemplifica las recientes tensiones en las relaciones comerciales y políticas entre Estados Unidos y Canadá.