Miles de rayos han provocado nuevos incendios forestales en el oeste de Canadá, exacerbando una temporada ya considerada una de las más intensas en la historia del país. Particularmente afectada, la Columbia Británica registra al menos 90 incendios activos y 25 órdenes de evacuación. Las autoridades advierten que las condiciones de calor y sequía podrían agravar la situación y favorecer la expansión de las llamas. El primer ministro ha señalado la gravedad de la situación a nivel nacional. Los incendios también continúan ardiendo en la provincia de Ontario, complicando aún más el panorama. La situación ha llevado a la implementación de medidas de emergencia y a una creciente preocupación por la seguridad de las comunidades afectadas.