Canadá anunció la imposición de aranceles de represalia de hasta el 50% sobre una variedad de productos importados de Estados Unidos, efectivos a partir del 8 de septiembre. Esta decisión es una respuesta directa a las políticas comerciales implementadas por el expresidente Donald Trump. Los aranceles canadienses se aplicarán a productos valorados en aproximadamente 16.6 mil millones de dólares anuales. El gobierno canadiense argumenta que estas medidas son necesarias para presionar a Estados Unidos a cumplir con sus obligaciones comerciales. Se espera que los sectores afectados incluyan productos agrícolas, acero y aluminio, entre otros. Esta escalada en la tensión comercial podría tener un impacto significativo en las economías de ambos países, complicando aún más las relaciones bilaterales. La medida busca equilibrar el campo de juego comercial y proteger los intereses económicos de Canadá.