El Primer Ministro canadiense Carney ha anunciado la imposición de aranceles de represalia a productos estadounidenses en septiembre, respondiendo al fracaso de las negociaciones comerciales con Estados Unidos. La medida se aplicará "dólar por dólar", indicando una respuesta equivalente a cualquier arancel impuesto por EE.UU. Esta decisión se toma tras la ruptura de las conversaciones destinadas a evitar una guerra comercial entre ambos países. Carney no ha especificado aún qué bienes estadounidenses serán objeto de estos aranceles, pero se espera que afecten a varios sectores. El gobierno canadiense lamenta la necesidad de tomar estas medidas, pero las considera esenciales para defender los intereses económicos nacionales. Se espera que esta acción intensifique las tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos. La respuesta canadiense busca presionar a EE.UU. a reevaluar su postura y retomar las negociaciones.