Canadá anunciará en los próximos 30 días al proveedor de 12 nuevos submarinos, en una decisión que podría representar la mayor adquisición militar en su historia. Los contendientes son Alemania y Corea del Sur, compitiendo por un contrato de gran envergadura. Esta compra es considerada estratégica para fortalecer la capacidad de Canadá de patrullar y asegurar la región del Ártico, un área de creciente importancia geopolítica. El gobierno canadiense ha estado evaluando las ofertas de ambos países durante un tiempo considerable. La elección final dependerá de factores como el costo, la tecnología ofrecida y las garantías de transferencia tecnológica. Se espera que la nueva flota de submarinos mejore significativamente las capacidades de defensa naval de Canadá. La decisión tendrá implicaciones importantes para la industria de defensa de ambos países competidores.
