Canadá ha impuesto nuevas sanciones económicas a Rusia en respuesta a la guerra en Ucrania. Las medidas, anunciadas por el Primer Ministro Mark Carney, se dirigen a la flota sombra rusa, sus ingresos energéticos y su industria de defensa. El objetivo es limitar la capacidad de Moscú para financiar el conflicto. Las sanciones también buscan contrarrestar las actividades de desinformación atribuidas al gobierno ruso. Estas restricciones representan un aumento en la presión económica sobre Rusia por parte de Canadá. Se espera que las nuevas medidas impacten significativamente en sectores clave de la economía rusa y su capacidad para sostener la guerra.
