El gobierno federal canadiense presentó un proyecto de ley el viernes para modificar las regulaciones sobre la importación de productos elaborados con trabajo forzado. La iniciativa busca fortalecer la prohibición existente, respondiendo a las crecientes presiones de Estados Unidos, que amenazó con imponer aranceles. El proyecto de ley apunta a aumentar la transparencia en las cadenas de suministro y responsabilizar a las empresas por asegurar que sus importaciones estén libres de trabajo forzado. Se espera que la nueva legislación facilite la identificación y el bloqueo de bienes producidos con mano de obra ilícita. Esta medida refleja un compromiso más firme de Canadá con los derechos laborales a nivel internacional. La propuesta legislativa ahora será sometida a debate y votación en el Parlamento canadiense.