El entrenador de Canadá, Jesse Marsch, ha declarado que el objetivo principal del equipo es derrotar a Suiza en su último partido del Grupo B del Mundial. Una victoria permitiría a Canadá disputar la siguiente ronda, los octavos de final, en Vancouver, aprovechando el factor campo. El partido se jugará el miércoles y es crucial para las aspiraciones canadienses de avanzar en el torneo. Marsch enfatizó la importancia de mantener el apoyo local y la comodidad de jugar en casa. El resultado del encuentro determinará no solo el pase a la siguiente fase, sino también la sede de los octavos de final para Canadá. La selección canadiense confía en obtener un resultado positivo ante un rival competitivo.