El gobierno federal canadiense aprobó una ley que modifica significativamente la regulación de pesticidas en el país. La nueva legislación otorga al gabinete federal la autoridad para autorizar el uso de pesticidas, incluso aquellos previamente considerados inseguros por Health Canada. Esta medida ha generado controversia debido a la posible exposición a productos químicos perjudiciales para la salud y el medio ambiente. Defensores del gobierno argumentan que la ley permitirá una respuesta más flexible a necesidades agrícolas específicas y emergencias. Críticos, por su parte, expresan preocupación por la falta de transparencia y la posible influencia de la industria en las decisiones. La modificación elimina esencialmente la revisión científica independiente como requisito previo para la aprobación de pesticidas. La ley busca agilizar el proceso de aprobación, pero sus implicaciones a largo plazo aún son inciertas.
