Canadá está realizando una importante inversión en la organización del Mundial de Fútbol de 2026, aprovechando la oportunidad para fortalecer su posición en el escenario internacional. Este compromiso se alinea con un discurso previo del Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, en el Foro de Davos, donde instó a las potencias medianas a evitar la subordinación a las grandes potencias mundiales. La sede del Mundial, compartida con Estados Unidos y México, permitirá a Canadá captar la atención de miles de millones de espectadores a nivel global. La inversión busca no solo el éxito deportivo del evento, sino también proyectar una imagen de Canadá como un actor influyente y capaz de unir fuerzas. Se espera que el torneo genere beneficios económicos y turísticos significativos para el país. La estrategia canadiense busca capitalizar el impacto mediático del Mundial para promover sus intereses y valores a nivel internacional.
