El gobierno canadiense ha anunciado la imposición de un arancel temporal del 10% sobre la importación de verduras enlatadas. La medida busca proteger a los productores agrícolas nacionales de la competencia extranjera. Esta decisión se toma en respuesta a preocupaciones sobre la viabilidad de la industria conservera canadiense. El arancel se aplicará a las importaciones de diversos tipos de verduras enlatadas. Las autoridades canadienses argumentan que la medida es necesaria para garantizar la estabilidad del sector y mantener empleos. Se espera que el arancel tenga un impacto en los precios para los consumidores, aunque el gobierno no ha especificado el alcance de este impacto. La duración del arancel temporal aún no ha sido definida, y estará sujeta a revisión.