Canadá está considerando una legislación que prohibiría el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. Esta medida se produce en un contexto de creciente preocupación por el impacto de las plataformas digitales en la salud mental y el bienestar de los jóvenes. El debate se centra en la necesidad de proteger a los niños y adolescentes de contenidos perjudiciales y posibles riesgos en línea. La implementación de esta prohibición plantea desafíos en cuanto a su control y verificación efectiva. Finlandia también está discutiendo restricciones similares, específicamente para menores de 15 años. La discusión en ambos países busca equilibrar la protección de los jóvenes con el derecho a la libertad de expresión y acceso a la información. La viabilidad y los métodos de aplicación de estas regulaciones son temas centrales en el debate público.